25 de noviembre de 2013

Últimos días de Embarazo y Cesárea







Mi gente bella, sé que estuve muy perdida del blog pues solamente estaba tratando de subir los blog hop  en los cuales participo semanalmente y es que para los que me siguen en mis demás redes sociales (twitter e instagram) sabrán que es porque estaba con mi segundo y último embarazo y el me absorbía casi todo mi tiempo entre malestares y cansancio.

Mi último trimestre de embarazo transcurrió de lo mas bien a Dios gracias ya que los meses siete y ocho estuve muy activa, me sentía bastante mejor a comparación con los demás meses, apoyé en los preparativos de mi baby shower, estuvé muy activa en cuanto a organizar mi casa, habitación y demás para la llegada del bebé (para los que no saben eso se llama Síndrome del Nido y generalmente da al final del embarazo) pero ya para el último mes todo cambio pues tenía una barrigotota inmensa que no me permitía ni caminar, ni acostarme, ni comer, con decirles que ni tomar agua porque todo me quedaba prácticamente en la garganta y para hidratarme seguido tenía que chupar hielo.

Yo era cesárea obligada pues mi primer parto fue cesárea y mi fecha probable de parto estaba para los primeros días de agosto pero al ser cesárea había que programarme días antes para evitar correderas y no entrar en labor de parto.  La doctora propuso 25 de julio pero yo quería que fuese un lunes así que yo propuse 29 de julio y al final terminó siendo el 22 ya que se me hacia imposible cargar con el peso de esa barriga por mas tiempo.







Y quien pensaría que el 22 de Julio, el día que debía ser uno de los mas felices de mi vida y de hecho lo fue igual marcaría un cambio en mi...

En la cesárea y en el cuarto de recobros todo transcurrió muy bien, aún la primera noche en mi habitación pero que iba yo a pensar que la anestesia sería la bruja de este cuento de hadas. Y pues si, ya para la madrugada tras casi doce horas de la operación mis piernas no despertaban; por el contrario, aún se dormían mas y no las sentía para nada, fue una impotencia tan grande el despertarme y no sentir mis piernas inclusive no sentir de la cintura para abajo y peor pues recordaba que en mi cesárea anterior a las dos horas ya estaban despertando y acá estaban mas dormidas que al principio.  Pero a que se debió todo esto?

Pues se acostumbra en una anestesia epidural dejar el medicamento goteando en la columna con un catéter para evitar el dolor y esa fue la razón, el susto fue tremendo pero bueno pasó...  pero para mi suerte, allí no acaba la cosa, cuando me quitaron el catéter me quedó un micro hoyito goteando líquido cefalorraquídeo y de pronto me empezó un fuerte dolor de cabeza intolerable, dolor de nuca como si fuera una torticolis de las peores, sensación de oído tapado y visión borrosa; me hicieron cantidades de exámenes para concluir que al momento de colocar la epidural se pasaron las capas de la columna vertebral hasta llegar a la duramadre y convertirse en una raquídea.


Causante de mis males

Supuestamente tomando muchísima agua los malestares desaparecerían en 7 días lo cual no fue así pues padecí ese martirio por casi un mes.

Pero bueno, como en la vida nada es para siempre y todo prácticamente se olvida con el pasar de los tiempos, Gracias a Dios hoy por hoy estoy muy feliz, saludable y total y profundamente agradecida con Dios por esta nueva oportunidad de vivir un nuevo día.


Xoxo,